Mindfulness y el TDAH

El Mindfulness puede mejorar significativamente la vida del niño con Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (en adelante TDAH). Para ello, analizaremos, en primer lugar, el tratamiento con el que actualmente se atiende a este trastorno, para continuar introduciendo el Mindfulness como medio para completar el modelo que actualmente se suele utilizar.

El TDAH es un trastorno que se inicia en la infancia y se caracteriza por dificultades para mantener la atención, con hiperactividad e impulsividad. Lo experimenta casi el 15% de la población infanto-juvenil. En un alto porcentaje parece demostrado su origen hereditario, pero también es debido a factores ambientales, y es ahí donde el Mindfulness puede ofrecer su ayuda.

Durante los últimos años ha sido tratado mediante el método multimodal, que supone incorporar los siguientes elementos: tratamiento farmacológico y entrenamiento a padres y profesores del niño o de la niña.

Hoy, a este tratamiento multimodal, se está incorporando el Mindfulness o Atención Plena, que supone acercar técnicas milenarias relacionadas con la meditación a nuestra vida en occidente, quitando a dichas técnicas cualquier vinculación religiosa o dogmática. Jon Kabat Zinn (1990) lo define como "Llevar la propia atención a las experiencias que se están experimentando en el momento presente, aceptándolas sin juzgar".

Vivir el momento presente, sin juzgar los pensamientos, mejorando la atención sobre lo que estamos realizando, supone una mejora tan enorme en el niño o niña con TDAH que en la actualidad, en muchos países, se considera una gran alternativa al método multimodal, o al menos, un complemento a este método.

El Mindfulness consigue una relajación, que lejos de "adormilar", nos lleva a tener mayor atención en lo que sucede, mejorando ampliamente la gestión de las emociones del menor. Esto es una ayuda fascinante para un niño o una niña que en ocasiones se ha visto saturado por un mundo con muchos estímulos, que le son difícil de afrontar.

Nombremos algunos beneficios de un modo más explícito:
- Desarrolla una mayor capacidad de escucha, manteniendo la atención durante más tiempo.
- En cuanto a las tareas escolares, se fatiga y distrae menos y las organiza mejor.
- Tendrá más consistencia en sus actividades de ocio.
- Relajará su tensión, sus movimientos serán más tranquilos y tendrá menos impulsividad.
- Debido a esta calma, y la mejor capacidad de escucha, mejorarán sus habilidades sociales.

Hemos podido comprobar como, el Mindfulness tiene una influencia directa en en TDAH, algo ya comprobado en varias investigaciones, y que supone la recomendación de incorporan el Mindfulness en la vida del niño o niña con Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad, siendo una alternativa eficaz y un apoyo a los tratamientos actuales.

Alberto Albaladejo Asensio (Mindfulness para el re-creo)

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